1O COSAS QUE DEBES SABER SOBRE LAS ESTRELLAS

1. ¿Cómo se forman?
Para que nazca una estrella hacen falta tres ingredientes: hidrógeno, gravedad y tiempo. En el espacio hay enormes nubes de gases que llamamos nebulosas. En ocasiones, fenómenos como supernovas u ondas de choque alteran la estabilidad de estas nubes haciendo que comiencen a colapsarse sobre sí mismas. La nube se contrae y va aumentando su velocidad de rotación. Con tiempo (mucho… mucho… tanto como de 0,1 a 1 millón de años), la masa es tal que la presión que existe en el núcleo hace que la temperatura aumente hasta desencadenar una reacción nuclear de fusión y la estrella, entonces, se enciende, dando lugar, a su vez, a ondas de choque que probablemente desencadenarán el nacimiento de otras estrellas.
2. ¿Dónde están?
Las estrellas están lejos. Lejísimos. La estrella más cercana a nosotros es nuestro sol, que está a “tan solo” 8 minutos-luz de nosotros (que son unos 149.600.000 kilómetros) y la siguiente más cercana, que es Proxima Centauri está a 4,22 años luz años luz, unos 40 billones (con b) de kilómetros. Cifras imposibles… Además, las estrellas están por todas partes. Se agrupan en galaxias, que a su vez se agrupan en cúmulos de galaxias que a su vez se agrupan en supercúmulos que forman una red de grandes filamentos. Como podemos ver en esta imagen, donde cada punto es una galaxia, nuestro universo es como una gran red. Insisto: pensad que una galaxia como la nuestra, que no es especialmente grande, está compuesta por trescientos mil millones de estrellas… y ahora calculad el tamaño.
3. Son de colores
El color de las estrellas depende de su temperatura: Las más calientes brillan con un color blanco verdoso y azul. Las templadas brillan en amarillo. Las más frías brillan en rojo.
4. La estrella más grande y la más pequeña
El tamaño de las estrellas puede variar
muchísimo como ya vimos en una docena de súper soles. De las hipergigantes, como la VY Canis Majoris, con un tamaño que, si la pusiéramos en el lugar de nuestro sol… llegaría hasta Saturno, a las enanas blancas, remanentes de estrellas que han agotado su combustible nuclear.
5. La estrella más antigua
Recientemente se ha datado una estrella que es casi tan antigua como el universo. El Big Bang se establece hace 13.770 millones de años y, aunque la estrella la han datado hace 14.500, han establecido un nada desdeñable margen de error de unos 800 millones de años, así que todo fluye. Hilan fino los cosmólogos.
6. Viento solar
El viento solar es una corriente de partículas cargadas que expulsa la atmósfera de las estrellas. Su composición es la misma que la de la estrella que lo emite, por ejemplo, el viento solar del sistema solar está compuesto por un 75% de hidrógeno y un 25% de helio, como nuestro sol. El viento solar llega muy lejos y el límite final se llama heliopausa. En nuestro sistema solar llega más allá de Plutón.
7. ¿De qué están compuestas las estrellas?
Como ya he comentado, fundamentalmente de hidrógeno. Pero también hay otros materiales que podemos encontrar en ellas, como el helio. Las estrellas de segunda y tercera generación también pueden contener otros elementos procedentes de las nebulosas en que se gestan (ver el punto 11). El instrumento con el que se comprueba la composición de las estrellas es el espectroscopio, que mide las líneas en que se convierten las radiaciones de luz emitidas.
8. ¿Cuánto tiempo viven?
Depende del tamaño, de la cantidad de combustible que tengan y de la velocidad a la que lo estén consumiendo. Una gigante azul tiene mucho hidrógeno para fusionar, pero lo fusiona tan rápidamente que apenas vivirá unos pocos millones de años. Sin embargo, una estrella como nuestro sol, que ya lleva ardiendo 4.500 millones de años, tiene otros tantos por delante, antes de convertirse en una gigante roja.
9. Gigante roja
Cuando una estrella agota su combustible, sus capas exteriores se expanden hasta millones de kilómetros, hasta que finalmente se desprenden, la estrella se comprime por la inmensa gravedad de su núcleo y se convierte en una enana blanca hasta que ésta se enfría y se vuelve invisible.
10. Supernovas
Otra forma de morir una estrella, en este caso, las más masivas, es en una súper explosión. Veamos cómo sucede. Cuando el hidrógeno de una estrella súper masiva se agota, su forma de sobrevivir es quemando otro combustible, en este caso se van fusionando elementos más pesados: el hidrógeno en helio, el helio en carbono y así sucesivamente hasta el hierro, que es letal. Al fusionarse el hierro, éste no genera energía y la estrella colapsa por gravedad y explota, convirtiéndose durante unos pocos días en el objeto más brillante de su galaxia para después apagarse y formar una estrella de neutrones y cuando son muy masivas, un agujero negro.


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